lunes, 17 de julio de 2017

Saboteando emociones

¿Cuántas veces no hemos fingido estar bien cuando por dentro estamos destruidos? ¿Cuántas veces decimos que sí cuando en verdad no? ¿Cuántas veces nos sentimos bien pero buscamos la forma para arruinar todo y volver a sentirnos mal? Somos tan especialistas en sabotear nuestras emociones. A veces por mantener apariencias, otras veces por seguir a la razón (más que al corazón), otras por sanidad mental, otras tantas porque somos tremendamente weones no más.

En lo personal (y me perdonarán que sea tan autoreferente, pero pa' eso escribo), soy una experta nivel triple magíster de sabotaje de emociones, algo que he intentado ir dejando atrás porque paremos con la tontera, pero es terrible difícil po, más cuando una es intensa, súper mega intensa, you know me...

En estos días le he estado dando vuelta a las cosas y descubrí que lo difícil es definir lo que una quiere pa' estar bien y se pone más difícil cuando definirlo (desde la razón y la emoción) es hacer todo lo contrario a lo que has hecho toda tu vida (si buscas resultados distintos no hagas siempre lo mismo, diría Einstein), pero enfrentar el cambio, enfrentar esto nuevo cuando estabai tan bien en tu zona de confort (aunque todos sabemos que no estás bien, porque te saboteas, y te haces creer que es normal y está bien, cuando todo va pésimo), requiere de valentía y coraje de ese que nos hacemos creer que tenemos porque sino, no vamos a tener y ese es un sabotaje positivo, creo. 

Luego de un fin de semana de la reputa mierda, cargado de emociones de esas que te hacen cuestionar hasta lo bonito de la vida, comprendí que hay caminos que debemos saber tomar. No importa cuánto duela, porque dolerá una vez pero la recompensa será mayor.


Gracias por tanto, por querer, por respetar, por admirar y por los momentos compartidos/vividos.
Tú no estás aquí para cumplir mis expectativas, ni yo logré cumplir las tuyas.
"No fue casualidad que nuestros caminos se cruzaran" ...tampoco que ahora se separen.
Desde siempre... :)
Hasta siempre.