Creí que la herida estaba cerrada, pero las conmemoraciones me recordaron que aún se siente.
No es un tema temporal, es un tema de intensidad. Amé tan intensamente como no lo hacía hace una década. Un año desde que un largo abrazo me alejó de ti para, hasta ahora, siempre.
La cicatriz me dice que sé que estás bien, que eres feliz, que vives tu vida como siempre la has querido. La cicatriz también me dice que yo también tengo cosas en que enfocarme para avanzar.
Te conmemoro, te recuerdo, te siento, te viví.
Mujer ante todo. Mamá de la enana. Vivo la vida, sobrevivo a la humanidad. Orgullosa de mi pasado y agradecida de mi presente, sembrando para nuestro futuro. Profesora por profesión, volátil por vocación, hedonista por elección. Amo en libertad aunque duela. El #Guarislov es mi filosofía de vida. Gusto de las lanas y los trapillos. Me encantan las sonrisas lindas y las barbas. Vino y cerveza.
jueves, 20 de septiembre de 2018
viernes, 20 de julio de 2018
Happier
Hasta en mis sueños me alejo de ti cuando apareces pidiéndome perdón, porque aunque me dices que me quieres y que lo sientes, tampoco vuelves para volver a intentarlo. Porque hasta en sueños entiendo que eres feliz lejos de aquí, de este lugar que te ofrecí en mi corazón, que eres más feliz en otro lugar que te ofrecieron y que buscaste con anhelo.
Eres más feliz y prometo que algún día yo también lo seré... en otro lugar, en otro tiempo, en otros sueños... pero contigo he sido más feliz.
#Diez
Eres más feliz y prometo que algún día yo también lo seré... en otro lugar, en otro tiempo, en otros sueños... pero contigo he sido más feliz.
#Diez
Ain't nobody hurt you like I hurt you but ain't nobody need you like I do. I know that there's others that deserve you but my darling, I am still in love with you. Because baby you look happier, you do. My friends told me one day I'll feel it too. I could try to smile to hide the truth but I know I was happier with you
🎶
martes, 26 de junio de 2018
(Con asunto)
“¿Y sabes por qué lo sé? Porque te amé con todos tus defectos que, créeme, son muchos. Con todas nuestras diferencias y con todo lo que me diste... aunque no estuve de acuerdo contigo en muchas cosas, siempre te amé con todo lo que había en ti.
Nadie es perfecto, y yo te amé con tus imperfecciones...”
Nadie es perfecto, y yo te amé con tus imperfecciones...”
domingo, 10 de junio de 2018
De todos... ha sido el peor.
De todos mis quiebres, este ha sido el peor.
De todos los recuerdos, intento aferrarme a los malos para poder dejarlo ir con desesperación, pero solo me abordan los buenos momentos, las alegrías, el amor y no puedo, no puedo soltar.
De todas mis soledades, esta ha sido la peor.
Busco en otros lo que sentí por él y el vacío empeora. Pienso en las razones, en mis errores, en lo que pudo ser si... y lo vuelvo a buscar mil veces, con la esperanza de que vuelva. La cama está tan vacía, los abrazos olvidados, los besos esperando-lo...
De todos mis amores, este ha sido el peor.
Amé como a nadie, sentí como nunca, me olvidaron como siempre... y esta vez me siento estancada en un mar de nostalgia y tristeza.
De todas mis historias sin fin, esta ha sido la peor.
Me rehúso a creer que esas palabras fueron las últimas, que no hubo un último beso, que ese abrazo será el final. Se me acabaron los puntos finales, puntos suspensivos.
De todos... ha sido el peor.
De todos los recuerdos, intento aferrarme a los malos para poder dejarlo ir con desesperación, pero solo me abordan los buenos momentos, las alegrías, el amor y no puedo, no puedo soltar.
De todas mis soledades, esta ha sido la peor.
Busco en otros lo que sentí por él y el vacío empeora. Pienso en las razones, en mis errores, en lo que pudo ser si... y lo vuelvo a buscar mil veces, con la esperanza de que vuelva. La cama está tan vacía, los abrazos olvidados, los besos esperando-lo...
De todos mis amores, este ha sido el peor.
Amé como a nadie, sentí como nunca, me olvidaron como siempre... y esta vez me siento estancada en un mar de nostalgia y tristeza.
De todas mis historias sin fin, esta ha sido la peor.
Me rehúso a creer que esas palabras fueron las últimas, que no hubo un último beso, que ese abrazo será el final. Se me acabaron los puntos finales, puntos suspensivos.
De todos... ha sido el peor.
There are more black days.
domingo, 3 de junio de 2018
T R E S
Dicen que cada persona tiene tres grandes amores en la vida:
El primero, generalmente el amor de adolescencia, te enseña a amar, te enseña a sentir por otro, con ese amor experimentas nuevas experiencias, nuevas sensaciones, nuevos sentimientos. Con él te pones nerviosa, te arriesgas a hacer cosas prohibidas, te sientes viviendo sobre una nube color de rosa, es un amor idealista, creemos que es una relación perfecta y a veces creemos que estaremos juntos para siempre, buscamos aceptación de nuestra pareja y de quienes nos rodean, nos preocupa más el cómo nos vemos, cómo vivimos, que el cómo nos sentimos, por ello a veces aceptas cosas que no se deberían aceptar, luchamos con todo para mantenerlo aunque nos cueste ver que no valga la pena. Es un amor que sueles recordarlo de por vida, es nuestro primer amor, y te marca para desenvolverte en futuras relaciones.
El segundo, es un amor que nos hace ver las cosas distintas, puede o no ser completamente distinto a nosotros, pero nos enseña a ver la vida desde otras aristas. Es un amor más bien pasional, espontáneo y suele terminar peor de lo que empezó. Con este amor nos hacemos daños, sufrimos, pero queremos seguir luchando por él, porque nos hace vibrar como nadie lo había hecho. Es un amor difícil, nos enseña a descubrirnos, nos mantiene en una montaña rusa de altos y bajos, nos ilusionamos, nos proyectamos y cuando el idealismo cae... quedamos indefensos, nos hacemos adictos y ese amor se nos convierte en necesidad. Es un amor que en el futuro, aunque estemos con otras personas, lo anhelamos, lo recordamos porque nos hizo sentir como nadie.
El tercero, es el amor de nuestras vidas. Es un amor más racional, pero con dosis de pasión madura. Es el más difícil de encontrar, pero es el más duradero. Luego de sufrir, luego de sentir que moríamos de amor, generalmente deseamos estar solos, ya no confiamos en nada ni nadie, cuando buscamos nuestra paz interna y estamos en una etapa en que no buscamos ni esperamos nada... aparece. Inesperado, distinto a todo lo anterior, sin idealismo, sin necesitarlo, sin forzarlo, sin aparentar... es un amor incondicional, que te ama como eres, sin presión, un amor que se da con facilidad y nos muestra que el amor no está en nuestros pensamientos, sino en nuestras emociones.
¿Cómo te explico que ahora me queda esperar el tercero?...
El primero, generalmente el amor de adolescencia, te enseña a amar, te enseña a sentir por otro, con ese amor experimentas nuevas experiencias, nuevas sensaciones, nuevos sentimientos. Con él te pones nerviosa, te arriesgas a hacer cosas prohibidas, te sientes viviendo sobre una nube color de rosa, es un amor idealista, creemos que es una relación perfecta y a veces creemos que estaremos juntos para siempre, buscamos aceptación de nuestra pareja y de quienes nos rodean, nos preocupa más el cómo nos vemos, cómo vivimos, que el cómo nos sentimos, por ello a veces aceptas cosas que no se deberían aceptar, luchamos con todo para mantenerlo aunque nos cueste ver que no valga la pena. Es un amor que sueles recordarlo de por vida, es nuestro primer amor, y te marca para desenvolverte en futuras relaciones.
El segundo, es un amor que nos hace ver las cosas distintas, puede o no ser completamente distinto a nosotros, pero nos enseña a ver la vida desde otras aristas. Es un amor más bien pasional, espontáneo y suele terminar peor de lo que empezó. Con este amor nos hacemos daños, sufrimos, pero queremos seguir luchando por él, porque nos hace vibrar como nadie lo había hecho. Es un amor difícil, nos enseña a descubrirnos, nos mantiene en una montaña rusa de altos y bajos, nos ilusionamos, nos proyectamos y cuando el idealismo cae... quedamos indefensos, nos hacemos adictos y ese amor se nos convierte en necesidad. Es un amor que en el futuro, aunque estemos con otras personas, lo anhelamos, lo recordamos porque nos hizo sentir como nadie.
El tercero, es el amor de nuestras vidas. Es un amor más racional, pero con dosis de pasión madura. Es el más difícil de encontrar, pero es el más duradero. Luego de sufrir, luego de sentir que moríamos de amor, generalmente deseamos estar solos, ya no confiamos en nada ni nadie, cuando buscamos nuestra paz interna y estamos en una etapa en que no buscamos ni esperamos nada... aparece. Inesperado, distinto a todo lo anterior, sin idealismo, sin necesitarlo, sin forzarlo, sin aparentar... es un amor incondicional, que te ama como eres, sin presión, un amor que se da con facilidad y nos muestra que el amor no está en nuestros pensamientos, sino en nuestras emociones.
¿Cómo te explico que ahora me queda esperar el tercero?...
A real possibility that I may meet you in my dreams... I go to sleep
🎶
domingo, 20 de mayo de 2018
Monotonía
6:30. Suena el despertador. No hay fuerzas, no hay energía, el sueño no fue reparador, ¿cómo levantarse?
6.45. Suena de nuevo el despertador. Estoy despierta, hay que seguir, miro a mi lado y está vacío, no estás, no me despertaste en la noche hablándome mientras dormías.
7:00. Estoy en la ducha. Las lágrimas se confunden entre el agua tibia que recorre mi cuerpo. Repaso mi última pesadilla y me convenzo que ya pasará.
7:30. Estoy acostada envuelta en la toalla, húmeda, como cuando te abrazaba mientras tú aún dormías. Abrazo la almohada, intentando buscarte.
7:55. Abro el refrigerador, hay unas cervezas, un cabernet sauvignon abierto desde la noche anterior y unos huevos que están desde hace más de un mes. Recuerdo que no voy al supermercado hace mes y medio. Tomo las llaves, mis audífonos y salgo.
8:05. Voy caminando por el paseo, veo el rostro de las personas, siento que nadie está feliz, que también cargan tristezas... todos estamos tristes.
8:20. La micro va vacía. Recuerdo cuando me retabas porque me sentaba atrás, como ahora, como siempre. Ya no estás para decirme qué no lo haga, para contarme historias de asaltos y heridos. En el reproductor suena Pearl Jam, Black. Mi corazón se encoje, mis ojos se humedecen. Why? Why can't it be? Why can´t it be mind?
8:40. Llegué a la oficina, atrasada como siempre. Entrar, marcar, encender el computador, saludar a personas que no me agradan, fingir que la vida va bien, producir e intentar no discutir más, intentar que el tiempo que permanezco en este lugar sea lo más agradable posible... quiero que sean las 15:30.
9:00. Me preparo un café. Me encuentro con algún compañero que me pregunta como estoy, que me pregunta cómo van las cosas. Uno siempre dice que bien, uno siempre dice que todo va bien, aunque suelo bajar la mirada para no hacer algún contacto visual que me quiebre, que me quiera hacer abrazar a un cualquiera para sentir consuelo.
11:25. Trabajo por inercia, trabajo porque hay que trabajar. Entre reuniones, entre acuerdos, páginas por editar, diseñadores con quien tratar, con personas que irritan, con personas que te sacan carcajadas, con personas que no te conocen lo suficiente para leerte...
13:13. Miro el celular y sonrío. Me acuerdo de ti. Sé que cuando tú ves la misma hora te debes acordar de mí... o eso espero. Saco un pantallazo. Tengo una gran galería de pantallazos de 13:13 que me recordaron a ti.
13:55. Mis compañeros salen a almorzar, me gusta esta hora, significa que ya queda poco para irme. Bajo por unas ensaladas, ahora como muchas ensaladas, siempre que estoy escogiéndolas pienso que papá estaría contento, porque sabemos que no me gustan y que soy demasiado mañosa para comer. También pienso en mi ex, el que me cocinaba... alguna vez me preguntaste por él y sentí un tono de celos... ¿nunca sentiste celos, verdad? Él también está orgulloso de mí, ahora que volvimos a ser amigos le cuento mi nueva dieta, "estaba bueno ya po", me dice. Yo solo pienso en ti, en que preferiría contártelo a ti para que me dijeras lo mismo, aunque probablemente tu tono sería más alegre, más optimista... más tú.
14:20. ¿Sabes? Si me paro en el puesto de mi compañera puedo ver tu oficina. Lo descubrí poco después que te fuiste. En la hora de almuerzo cuando ella no está, me paro a mirarte. Me pregunto en qué estarás, qué estarás haciendo, ¿habrás almorzado ya?
15:25. Ya se acabó mi jornada laboral, me pone contenta. Tiro algunos chistes con mis compañeros antes de salir, es una hora rica para salir, para vivir fuera de la burbuja.
15:45. Como siempre camino a casa. Camino porque el clima está bueno para caminar. Paso por afuera de tu oficina y miro de reojo por si el destino nos quiere volver a cruzar. Mi corazón siempre se acelera en ese momento, pero no... no nos encontramos. No creo que nos encontremos.
16:50. Llego a casa. Está vacía. Me saco los zapatos, me saco la ropa, me pongo pijama, tomo la manta y me siento en el sillón. Netflix es mi mejor amigo. He avanzado en mis proyectos personales, ¿sabes? He mejorado en mi técnica, he mejorado mucho. Siempre pienso en que te gustaría lo que estoy haciendo...
19:25. Me levanto, tomo una copa, saco esa botella de vino. Apago la tele, enciendo la lámpara y pongo música. He comprado algunos vinilos nuevos, ¿sabes? Siempre recuerdo que dijimos que iríamos a ver algunos vinilos juntos y lamento que nunca hubiésemos escuchamos uno juntos. Nunca. Nunca hicimos muchas cosas que dijimos que haríamos y me da pena... y lloro. Lloro con mi copa de vino en la mano. Enciendo un cigarro y miro por la ventana. Me gusta cuando hay luna llena... le hablo a la luna de ti, sé que ella también te está mirando, así que tal vez... escuchas lo que le digo.
23:30. Me acuesto a leer algún libro. De esos que mantengo en mi velador. A veces hago algún sudoku antes de dormirme. Vuelvo a mirar al lado y no estás. Leo tu nota que está en mi pizarra de corcho... esa que dejaste escondida un día, esa que nunca he querido sacar. Yo también te quiero mucho.
02:05. Aún no me puedo dormir. No dejo de pensarte.
6:30. Suena el despertador. No hay fuerzas, no hay energía, el sueño no fue reparador...
6.45. Suena de nuevo el despertador. Estoy despierta, hay que seguir, miro a mi lado y está vacío, no estás, no me despertaste en la noche hablándome mientras dormías.
7:00. Estoy en la ducha. Las lágrimas se confunden entre el agua tibia que recorre mi cuerpo. Repaso mi última pesadilla y me convenzo que ya pasará.
7:30. Estoy acostada envuelta en la toalla, húmeda, como cuando te abrazaba mientras tú aún dormías. Abrazo la almohada, intentando buscarte.
7:55. Abro el refrigerador, hay unas cervezas, un cabernet sauvignon abierto desde la noche anterior y unos huevos que están desde hace más de un mes. Recuerdo que no voy al supermercado hace mes y medio. Tomo las llaves, mis audífonos y salgo.
8:05. Voy caminando por el paseo, veo el rostro de las personas, siento que nadie está feliz, que también cargan tristezas... todos estamos tristes.
8:20. La micro va vacía. Recuerdo cuando me retabas porque me sentaba atrás, como ahora, como siempre. Ya no estás para decirme qué no lo haga, para contarme historias de asaltos y heridos. En el reproductor suena Pearl Jam, Black. Mi corazón se encoje, mis ojos se humedecen. Why? Why can't it be? Why can´t it be mind?
8:40. Llegué a la oficina, atrasada como siempre. Entrar, marcar, encender el computador, saludar a personas que no me agradan, fingir que la vida va bien, producir e intentar no discutir más, intentar que el tiempo que permanezco en este lugar sea lo más agradable posible... quiero que sean las 15:30.
9:00. Me preparo un café. Me encuentro con algún compañero que me pregunta como estoy, que me pregunta cómo van las cosas. Uno siempre dice que bien, uno siempre dice que todo va bien, aunque suelo bajar la mirada para no hacer algún contacto visual que me quiebre, que me quiera hacer abrazar a un cualquiera para sentir consuelo.
11:25. Trabajo por inercia, trabajo porque hay que trabajar. Entre reuniones, entre acuerdos, páginas por editar, diseñadores con quien tratar, con personas que irritan, con personas que te sacan carcajadas, con personas que no te conocen lo suficiente para leerte...
13:13. Miro el celular y sonrío. Me acuerdo de ti. Sé que cuando tú ves la misma hora te debes acordar de mí... o eso espero. Saco un pantallazo. Tengo una gran galería de pantallazos de 13:13 que me recordaron a ti.
13:55. Mis compañeros salen a almorzar, me gusta esta hora, significa que ya queda poco para irme. Bajo por unas ensaladas, ahora como muchas ensaladas, siempre que estoy escogiéndolas pienso que papá estaría contento, porque sabemos que no me gustan y que soy demasiado mañosa para comer. También pienso en mi ex, el que me cocinaba... alguna vez me preguntaste por él y sentí un tono de celos... ¿nunca sentiste celos, verdad? Él también está orgulloso de mí, ahora que volvimos a ser amigos le cuento mi nueva dieta, "estaba bueno ya po", me dice. Yo solo pienso en ti, en que preferiría contártelo a ti para que me dijeras lo mismo, aunque probablemente tu tono sería más alegre, más optimista... más tú.
14:20. ¿Sabes? Si me paro en el puesto de mi compañera puedo ver tu oficina. Lo descubrí poco después que te fuiste. En la hora de almuerzo cuando ella no está, me paro a mirarte. Me pregunto en qué estarás, qué estarás haciendo, ¿habrás almorzado ya?
15:25. Ya se acabó mi jornada laboral, me pone contenta. Tiro algunos chistes con mis compañeros antes de salir, es una hora rica para salir, para vivir fuera de la burbuja.
15:45. Como siempre camino a casa. Camino porque el clima está bueno para caminar. Paso por afuera de tu oficina y miro de reojo por si el destino nos quiere volver a cruzar. Mi corazón siempre se acelera en ese momento, pero no... no nos encontramos. No creo que nos encontremos.
16:50. Llego a casa. Está vacía. Me saco los zapatos, me saco la ropa, me pongo pijama, tomo la manta y me siento en el sillón. Netflix es mi mejor amigo. He avanzado en mis proyectos personales, ¿sabes? He mejorado en mi técnica, he mejorado mucho. Siempre pienso en que te gustaría lo que estoy haciendo...
19:25. Me levanto, tomo una copa, saco esa botella de vino. Apago la tele, enciendo la lámpara y pongo música. He comprado algunos vinilos nuevos, ¿sabes? Siempre recuerdo que dijimos que iríamos a ver algunos vinilos juntos y lamento que nunca hubiésemos escuchamos uno juntos. Nunca. Nunca hicimos muchas cosas que dijimos que haríamos y me da pena... y lloro. Lloro con mi copa de vino en la mano. Enciendo un cigarro y miro por la ventana. Me gusta cuando hay luna llena... le hablo a la luna de ti, sé que ella también te está mirando, así que tal vez... escuchas lo que le digo.
23:30. Me acuesto a leer algún libro. De esos que mantengo en mi velador. A veces hago algún sudoku antes de dormirme. Vuelvo a mirar al lado y no estás. Leo tu nota que está en mi pizarra de corcho... esa que dejaste escondida un día, esa que nunca he querido sacar. Yo también te quiero mucho.
02:05. Aún no me puedo dormir. No dejo de pensarte.
6:30. Suena el despertador. No hay fuerzas, no hay energía, el sueño no fue reparador...
lunes, 9 de abril de 2018
Decepción(ame).
Hay un sentimiento más doloroso que la tristeza: la decepción.
La tristeza eliges vivirla (y es TAN sano!), la decepción te la regalan sin poder negarla (y es tan destructiva!).
Soy de las personas que cree que nos hacemos tanto daño como permitimos que nos dañen. El factor externo siempre es incontrolable; nuestra fortaleza radica en cómo manejamos ese factor.
No quiero entregarte el poder de dejarme caer, pero me soltaste cuando me aferré a ti.
Pd. A veces quisiera tener mi oportunidad de responder.
sábado, 3 de febrero de 2018
Egoísmo
El egoísmo, en toda sus variantes y magnitud, es una especie de cáncer: se puede extender a otros órganos, no tiene cura, pero hay tratamiento al que puedes optar. Si lo haces a tiempo, puedes tener una oportunidad. Si escoges no tratarte, te puede matar.
Te odio por tu egoísmo.
Te odio por tu egoísmo.
martes, 16 de enero de 2018
#Empápate
Por estos días en que todos están "empapados" por lo de la visita del Papa, he estado dándole vueltas a esto que todos tanto hablan: tolerancia y respeto.
Todos nos decimos tolerantes y todos nos decimos respetuosos hasta que nos toca enfrentar a alguien que piense diferente a ti "el respeto es la base de todo", sí, sí, sí... pero basta que un otro nos diga algo que no nos gusta pa' dejar de respetar.
Varios saben que estuve (estoy, sí, sí, aún estoy) enamorada de un hombre increíble que, entre otras cosas maravillosas que tenía, era un fanático católico creyente en Dios. Muchos me preguntaron (y me siguen preguntando) cómo sucedió eso, considerando mis creencias y mi rechazo a las religiones. Mi respuesta siempre es la misma: porque no es un tema trascendental para mí y puedo ceder, porque es una de las cosas que más admiro de él y porque soy la no católica más católica que conocerán en sus putas vidas. Una de mis mejores amigas me preguntó una vez "¿y si te invita a ver al Papa?" juro que mi respuesta fue, sin dudar, un tajante "voy". Es que ¡de verdad hubiese ido! Aunque eso significara levantarme a las 4am, ¡hubiese ido! No por ver al Papa, sino por él, porque sé cuánto significa para él y si quería que estuviera acompañándolo, ¡lo haría! Pero nunca llegamos a eso jajajaja nunca llegamos a nada. Según me hizo ver, yo vivo esta moda que hay en Chile de no creer en Dios (sí, moda. ¿ve? Intolerancia, como si yo le hubiese dicho que está pasado de moda de creer en historias de más de 2000 años😭
🤷🏻♀️)... y bueh! El resto es una triste historia que se suma a mis fracasos amorosos.
El caso de todo esto es que... he leído redes sociales y las distintas versiones que se viven con esta visita. Los opositores criticando y aferrándose a temas económicos, a la paralización del país y a los temas controversiales a los que ha estado expuesta la Iglesia católica en Chile; en tanto, los simpatizantes emocionados y alegres se tiran encima de los primeros intentando defenderse desde su fe y el tan manoseado respeto.
Me cuesta tomar una postura, me cuesta estar en un lado u otro, estoy al medio. Al fin y al cabo, el evento lo veo como un hecho histórico y político que debe suceder no más, no me genera nada espiritual, no cambiará mi vida (excepto por la anécdota que tendré pa' contarle a mis nietos, fuck yeah! siempre dejando recuerdos al estilo Vásquez jajajajaja).
Por años intenté vender la pomada de que soy tolerante y respetuosa y la verdad es que no. Soy una amante de la libertad sí, amo mi libertad de elección, mi libertad de amar, mi libertad de decir y de callar, mi libertad de hacer lo que me dé la puta gana. Y así como amo mi libertad, intento amar la libertad de otros. Si usted es feliz con el Papa, disfrútelo! Si usted no es feliz con el Papa, alegue (con fundamento)! Si usted quiere abstenerse a opinar, absténgase! Somos libres, cabros. Somos libres de sentir, de pensar, de elegir, de vivir. Mi convicción de libertad está por sobre dioses y personas. Mi libertad me dirige y a ratos me quita tolerancia y respeto, porque ¿saben qué? Soy ser humano, y también tengo derecho a sentir cosas no aceptadas por la sociedad.
-Fin del comunicado-
Todos nos decimos tolerantes y todos nos decimos respetuosos hasta que nos toca enfrentar a alguien que piense diferente a ti "el respeto es la base de todo", sí, sí, sí... pero basta que un otro nos diga algo que no nos gusta pa' dejar de respetar.
Varios saben que estuve (estoy, sí, sí, aún estoy) enamorada de un hombre increíble que, entre otras cosas maravillosas que tenía, era un fanático católico creyente en Dios. Muchos me preguntaron (y me siguen preguntando) cómo sucedió eso, considerando mis creencias y mi rechazo a las religiones. Mi respuesta siempre es la misma: porque no es un tema trascendental para mí y puedo ceder, porque es una de las cosas que más admiro de él y porque soy la no católica más católica que conocerán en sus putas vidas. Una de mis mejores amigas me preguntó una vez "¿y si te invita a ver al Papa?" juro que mi respuesta fue, sin dudar, un tajante "voy". Es que ¡de verdad hubiese ido! Aunque eso significara levantarme a las 4am, ¡hubiese ido! No por ver al Papa, sino por él, porque sé cuánto significa para él y si quería que estuviera acompañándolo, ¡lo haría! Pero nunca llegamos a eso jajajaja nunca llegamos a nada. Según me hizo ver, yo vivo esta moda que hay en Chile de no creer en Dios (sí, moda. ¿ve? Intolerancia, como si yo le hubiese dicho que está pasado de moda de creer en historias de más de 2000 años😭
El caso de todo esto es que... he leído redes sociales y las distintas versiones que se viven con esta visita. Los opositores criticando y aferrándose a temas económicos, a la paralización del país y a los temas controversiales a los que ha estado expuesta la Iglesia católica en Chile; en tanto, los simpatizantes emocionados y alegres se tiran encima de los primeros intentando defenderse desde su fe y el tan manoseado respeto.
Me cuesta tomar una postura, me cuesta estar en un lado u otro, estoy al medio. Al fin y al cabo, el evento lo veo como un hecho histórico y político que debe suceder no más, no me genera nada espiritual, no cambiará mi vida (excepto por la anécdota que tendré pa' contarle a mis nietos, fuck yeah! siempre dejando recuerdos al estilo Vásquez jajajajaja).
Por años intenté vender la pomada de que soy tolerante y respetuosa y la verdad es que no. Soy una amante de la libertad sí, amo mi libertad de elección, mi libertad de amar, mi libertad de decir y de callar, mi libertad de hacer lo que me dé la puta gana. Y así como amo mi libertad, intento amar la libertad de otros. Si usted es feliz con el Papa, disfrútelo! Si usted no es feliz con el Papa, alegue (con fundamento)! Si usted quiere abstenerse a opinar, absténgase! Somos libres, cabros. Somos libres de sentir, de pensar, de elegir, de vivir. Mi convicción de libertad está por sobre dioses y personas. Mi libertad me dirige y a ratos me quita tolerancia y respeto, porque ¿saben qué? Soy ser humano, y también tengo derecho a sentir cosas no aceptadas por la sociedad.
-Fin del comunicado-
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