La tristeza eliges vivirla (y es TAN sano!), la decepción te la regalan sin poder negarla (y es tan destructiva!).
Soy de las personas que cree que nos hacemos tanto daño como permitimos que nos dañen. El factor externo siempre es incontrolable; nuestra fortaleza radica en cómo manejamos ese factor.
No quiero entregarte el poder de dejarme caer, pero me soltaste cuando me aferré a ti.
Pd. A veces quisiera tener mi oportunidad de responder.