Creí que la herida estaba cerrada, pero las conmemoraciones me recordaron que aún se siente.
No es un tema temporal, es un tema de intensidad. Amé tan intensamente como no lo hacía hace una década. Un año desde que un largo abrazo me alejó de ti para, hasta ahora, siempre.
La cicatriz me dice que sé que estás bien, que eres feliz, que vives tu vida como siempre la has querido. La cicatriz también me dice que yo también tengo cosas en que enfocarme para avanzar.
Te conmemoro, te recuerdo, te siento, te viví.