6:30. Suena el despertador. No hay fuerzas, no hay energía, el sueño no fue reparador, ¿cómo levantarse?
6.45. Suena de nuevo el despertador. Estoy despierta, hay que seguir, miro a mi lado y está vacío, no estás, no me despertaste en la noche hablándome mientras dormías.
7:00. Estoy en la ducha. Las lágrimas se confunden entre el agua tibia que recorre mi cuerpo. Repaso mi última pesadilla y me convenzo que ya pasará.
7:30. Estoy acostada envuelta en la toalla, húmeda, como cuando te abrazaba mientras tú aún dormías. Abrazo la almohada, intentando buscarte.
7:55. Abro el refrigerador, hay unas cervezas, un cabernet sauvignon abierto desde la noche anterior y unos huevos que están desde hace más de un mes. Recuerdo que no voy al supermercado hace mes y medio. Tomo las llaves, mis audífonos y salgo.
8:05. Voy caminando por el paseo, veo el rostro de las personas, siento que nadie está feliz, que también cargan tristezas... todos estamos tristes.
8:20. La micro va vacía. Recuerdo cuando me retabas porque me sentaba atrás, como ahora, como siempre. Ya no estás para decirme qué no lo haga, para contarme historias de asaltos y heridos. En el reproductor suena Pearl Jam, Black. Mi corazón se encoje, mis ojos se humedecen. Why? Why can't it be? Why can´t it be mind?
8:40. Llegué a la oficina, atrasada como siempre. Entrar, marcar, encender el computador, saludar a personas que no me agradan, fingir que la vida va bien, producir e intentar no discutir más, intentar que el tiempo que permanezco en este lugar sea lo más agradable posible... quiero que sean las 15:30.
9:00. Me preparo un café. Me encuentro con algún compañero que me pregunta como estoy, que me pregunta cómo van las cosas. Uno siempre dice que bien, uno siempre dice que todo va bien, aunque suelo bajar la mirada para no hacer algún contacto visual que me quiebre, que me quiera hacer abrazar a un cualquiera para sentir consuelo.
11:25. Trabajo por inercia, trabajo porque hay que trabajar. Entre reuniones, entre acuerdos, páginas por editar, diseñadores con quien tratar, con personas que irritan, con personas que te sacan carcajadas, con personas que no te conocen lo suficiente para leerte...
13:13. Miro el celular y sonrío. Me acuerdo de ti. Sé que cuando tú ves la misma hora te debes acordar de mí... o eso espero. Saco un pantallazo. Tengo una gran galería de pantallazos de 13:13 que me recordaron a ti.
13:55. Mis compañeros salen a almorzar, me gusta esta hora, significa que ya queda poco para irme. Bajo por unas ensaladas, ahora como muchas ensaladas, siempre que estoy escogiéndolas pienso que papá estaría contento, porque sabemos que no me gustan y que soy demasiado mañosa para comer. También pienso en mi ex, el que me cocinaba... alguna vez me preguntaste por él y sentí un tono de celos... ¿nunca sentiste celos, verdad? Él también está orgulloso de mí, ahora que volvimos a ser amigos le cuento mi nueva dieta, "estaba bueno ya po", me dice. Yo solo pienso en ti, en que preferiría contártelo a ti para que me dijeras lo mismo, aunque probablemente tu tono sería más alegre, más optimista... más tú.
14:20. ¿Sabes? Si me paro en el puesto de mi compañera puedo ver tu oficina. Lo descubrí poco después que te fuiste. En la hora de almuerzo cuando ella no está, me paro a mirarte. Me pregunto en qué estarás, qué estarás haciendo, ¿habrás almorzado ya?
15:25. Ya se acabó mi jornada laboral, me pone contenta. Tiro algunos chistes con mis compañeros antes de salir, es una hora rica para salir, para vivir fuera de la burbuja.
15:45. Como siempre camino a casa. Camino porque el clima está bueno para caminar. Paso por afuera de tu oficina y miro de reojo por si el destino nos quiere volver a cruzar. Mi corazón siempre se acelera en ese momento, pero no... no nos encontramos. No creo que nos encontremos.
16:50. Llego a casa. Está vacía. Me saco los zapatos, me saco la ropa, me pongo pijama, tomo la manta y me siento en el sillón. Netflix es mi mejor amigo. He avanzado en mis proyectos personales, ¿sabes? He mejorado en mi técnica, he mejorado mucho. Siempre pienso en que te gustaría lo que estoy haciendo...
19:25. Me levanto, tomo una copa, saco esa botella de vino. Apago la tele, enciendo la lámpara y pongo música. He comprado algunos vinilos nuevos, ¿sabes? Siempre recuerdo que dijimos que iríamos a ver algunos vinilos juntos y lamento que nunca hubiésemos escuchamos uno juntos. Nunca. Nunca hicimos muchas cosas que dijimos que haríamos y me da pena... y lloro. Lloro con mi copa de vino en la mano. Enciendo un cigarro y miro por la ventana. Me gusta cuando hay luna llena... le hablo a la luna de ti, sé que ella también te está mirando, así que tal vez... escuchas lo que le digo.
23:30. Me acuesto a leer algún libro. De esos que mantengo en mi velador. A veces hago algún sudoku antes de dormirme. Vuelvo a mirar al lado y no estás. Leo tu nota que está en mi pizarra de corcho... esa que dejaste escondida un día, esa que nunca he querido sacar. Yo también te quiero mucho.
02:05. Aún no me puedo dormir. No dejo de pensarte.
6:30. Suena el despertador. No hay fuerzas, no hay energía, el sueño no fue reparador...