Por oficio, la palabra escrita es mi herramienta principal. Editar y editar todo el tiempo, aunque cada día siento que mi gramática está arcaica y por mucha buena ortografía que intento presentar (hasta por wsp!) siempre dudo de lo que presento.
Estos días la palabra escrita se me ha hecho difícil. Escribo para todo, escribo para recordar, para expresar, para analizar, para desenrollar y hasta por aburrimiento. Escribo, escribo mucho! Pero, insisto, estos últimos días se ha vuelto difícil. Las emociones están revueltas y con ellas las ideas están confusas.
Hay días en que la energía está alta y todo se mueve, todo va bien y me siento bien! En otros, las ideas se ennegrecen, se cierran y se estancan en alguna parte perdida.
Hoy... hoy solo divago entre ideas efímeras que no logran conectar... como mis emociones, esas que deambulan desorientadas, buscando respuestas que calmen, que enfoquen, que iluminen de paz.
Hoy el corazón duele. De esos dolores incomprensibles por dar. De esos dolores que, en algún momento, te fortalecerán... no sin antes derrumbarte y dejarte caer desde lo alto donde te encontrabas.
Probé la miel y me la quitaste 🐝🍯